La captura de metas duele cuando no hay estrategia clara, gobierno de comunicación ni ciclo de desempeño útil. Empieza por propósito y prioridades, traduce a KPIs y OKR/SMART con valor de negocio, instala rituales de feedback y mide lo que importa. La pregunta #1 del Q1 (“¿Sé qué se espera de mí?”) es tu termómetro de salud.